La Consejería de Educación de la CAM aprovecha la pandemia para seguir maltratando la Educación Pública

El comienzo del curso escolar ha estado marcado, sobre todo, por la falta de profesorado en los centros educativos. A fecha de hoy, aún faltan muchos profesores y profesoras para dar clase en las aulas, perdiendo horas y horas lectivas con el silencio y la pasividad de la Consejería de Educación.

Esta situación no es nueva, todos los años en septiembre se repite, aunque este curso de forma más escandalosa. La Comunidad de Madrid alega falta de profesorado para cubrir las necesidades actuales, sin embargo, no indica que solo procedió a la apertura de listas de profesorado (una especie de bolsa de empleo) a mediados de octubre.

Sería preciso hacer una breve revisión del curso de los acontecimientos: la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid decidió que el curso comenzaría como siempre, con el mismo número de alumnos por aula, el mismo número de profesores y sin ninguna inversión extra para dotar a los centros de mejores infraestructuras para clases online en caso de nuevos confinamientos. En base a estas directrices, los Equipos Directivos de los centros trabajaron todo el verano para organizar un nuevo curso bajo estas restricciones, que consideraban excesivas, tal como lo manifestaban en un comunicado la Asociación de Directores de Instituto de Madrid (ADIMAD)  el pasado 24 de julio.

El 26 de agosto, a una semana de comienzo de curso, la Consejería de Educación saca una nueva orden donde promete aumento de profesorado, instalación de aulas prefabricadas para desdoblar grupos y dispositivos móviles para poder impartir clases online.

Prácticamente todos los centros educativos públicos de la Comunidad de Madrid, entre ellos el Instituto Gregorio Peces-Barba, comienzan el curso con la ausencia de numerosos profesores, que se han ido incorporando a lo largo de estos dos meses largos de curso, faltando aún muchos por incorporarse. La excusa que esgrime la Consejería de Educación es la falta de profesorado. Lo que no menciona es que han abierto las listas de profesorado agotadas hace apenas tres semanas. El pasado día 15 de noviembre, la Cadena SER dio voz la situación que denunciamos.

Si las medidas adoptadas el 26 de agosto se hubiesen emitido el 1 de julio, a la vista de las demandas de los centros educativos, se hubieran abierto entonces listas de profesorado y se hubieran enviado entonces dotaciones de recursos a los centros, todos los centros educativos habrían tenido dos meses de verano para ir adecuando los centros a la situación actual. Pero no, era preciso aprovechar la pandemia para dar otra vuelta de tuerca más a la educación pública madrileña. 

La inversión de la Comunidad de Madrid en educación, según datos de Unicef, es de un 2,25% de su PIB regional. La mitad del 4,34% del Estado. El gasto por alumno y año en Madrid es de 4.443 euros -por debajo del de 2009- mientras que la media de España está en 5.169 euros. A esto hay que añadir que una buena parte de esta inversión pública va destinada a la Educación Concertada y Privada (a base de subvenciones), en detrimento de la Educación Pública.

Desde Alternativa por Colmenarejo exigimos que la Dirección de Área Territorial de Madrid-Oeste y la Consejería de Educación envíen, de forma urgente, al profesorado que aún falta. La improvisación en las medidas adoptadas supone un grave perjuicio para el alumnado y merma notablemente la calidad educativa a la que tienen derecho. Un derecho que, de forma progresiva, se deteriora según sigue el proceso de desmantelamiento de la educación pública madrileña.

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